Un arnés dañado puede fallar justo cuando más se necesita. Por eso debe revisarse antes de cada uso, además de la inspección periódica que hace una persona competente.
Reatas y costuras
- Sin cortes, hilos sueltos, quemaduras, manchas químicas ni desgaste excesivo.
- Costuras completas y sin puntadas rotas.
Herrajes y hebillas
- Argollas sin deformaciones, fisuras, óxido ni bordes cortantes.
- Hebillas que cierran y ajustan correctamente.
Indicador de impacto y etiquetas
- Si el indicador de impacto está activado, el arnés ya detuvo una caída y debe salir de servicio.
- La etiqueta debe ser legible: fabricante, lote, fecha y norma.
Cuándo retirar el arnés
Retíralo de inmediato si detuvo una caída, si tiene cualquier daño de la lista anterior o si el fabricante indica que cumplió su vida útil. No intentes repararlo.
Guárdalo limpio, seco y lejos del sol y de químicos para alargar su vida útil. Ver arneses y eslingas










